Murales rebeldes y en movimiento: paredes contra la violencia de género

 In Noticias

Niñes, adolescentes y mujeres realizan murales para plasmar  creatividad y mensajes en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.


Durante los 16 días de activismo conmemorados en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el área de Género de DHIA coordinó la creación de dos murales comunitarios: El Jardín de las Flores Rebeldes y Somos la Fuerza en movimiento. Ambas actividades fueron realizadas en colaboración con el  Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

El primero lo realizamos con apoyo de 15 niñas, niños y adolescentes en contextos de movilidad albergados en diferentes espacios humanitarios que asisten a CASA Kolping para acceder a su derecho a la educación. Compañeres de la organización Save The Children participaron de manera activa con actividades previas de sensibilización acerca de la violencia de género y apoyando a la niñez y adolescencia pintando.

Trabajamos durante cuatro horas en un jardín de las flores rebeldes, donde cada flor representa una lucha contra la violencia de género; las semillas y raíces representan los esfuerzos e historia de lucha que al finalizar florecen en los derechos ganados a través de esas luchas. Cada flor fue dibujada y pintada por cada niñe y adolescente, dando como resultado un jardín lleno de diversidad y rebeldía. 

El segundo mural colectivo se realizó en  Casa Eudes con la participación de niñas, niños y adolescentes, así como mujeres en contextos de movilidad humana, quienes invirtieron ocho horas para la creación de la obra. 

El proceso se dividió en tres sesiones, la primera se concentró en un espacio de diálogo y escucha, donde las participantes compartieron experiencias particulares, así como el origen de su fuerza para seguir adelante; también cómo les gustaría ser representadas en el mural. En dicha actividad se realizó una lluvia de ideas, en hojas de rotafolio plasmaron de manera constante la mariposa como símbolo de su viaje y transformación.  Destacó que, para la mayoría de las mujeres, sus hijas e hijos son el motivo que les impulsa para resistir. 


Respecto a su representación, las palabras más destacadas fueron: solidarias, fuertes, resilientes, guerreras y capaces. Así surgió  la idea del mural. Luego, durante dos días, las familias pintaron un muro ubicado en el área de juegos del albergue. Colocaron colores y mensajes que dieron vida al mural que contiene en el centro una mariposa cargando a sus hijos/as,  volando y dejando una estela de fuerza, aquella fuerza que les acompaña durante su camino.

Recommended Posts

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search