Empujar un hogar por el continente americano en busca de la estabilidad
Luego de un largo viaje por diferentes países en busca de una vida digna, tres personas de una familia de origen venezolano lograron obtener sus Tarjetas de Residencia Permanente en México.
Las personas deciden mover sus proyectos de vida hacia una geografía distinta a la que les vió nacer por distintas razones: puedes irte por voluntad, huir, o ser forzado a marcharte, porque el contexto del espacio que habitas en el mundo acorta las posibilidades para vivir de manera digna, tanto propias como de los tuyos. Requieres una alquímia especial de valor y arrojo para imaginar la posibilidad de empezar de nuevo en un lugar diferente.
Eso es lo que hizo la familia Pineda Ruíz, compuesta por una mamá, un papá y su hija, al dejar su querida Barinas, Venezuela. Este país alberga bellísimas islas tropicales, la frente elevada de la cordillera de Los Andes que recorre 6 países más, pero también dolorosos estigmas contra su población, caracterizada a nivel mundial por su complejo ambiente político, económico y social, donde el actual mandatario lleva 12 años en el poder. En la vida de esta familia es relevante porque mientras el costo de la canasta básica familiar de alimentos al mes cuesta más de 500 dólares1, el salario básico mensual de una persona venezolana es de 130 bolívares (cerca de 1,5 dólares)2.
Beatríz Ruíz, una de las tres personas de la familia, describe que el motivo de la decisión de salir de Venezuela fue por la grave situación de su país “de verdad era imposible tener una vida digna y también por el futuro de nuestra hija, quien en ese entonces tenía ocho años y era complicado darle la educación, darle la comida, por esa razón decidimos emigrar”. En 2017 salieron de Venezuela hacia Ecuador: mientras su lugar de origen colindaba con el océano atlántico, cambiaron a la frontera del océano pacífico.
La estabilidad que buscaron desde tan lejos duró sólo cinco años; percibieron que la situación económica en Ecuador comenzaba a ser parecida a la de Venezuela y enfrentaron una vez más un nuevo viaje en búsqueda de un espacio para establecer su hogar. Unos familiares que radicaban en Ciudad Juárez les dijeron que esta ciudad, límite con Estados Unidos, cuya frontera se compone no de océano, sino de muro y desierto, podía brindarles la estabilidad que estaban buscando, y emprendieron el viaje. Algunas personas que se encuentran en contextos de movilidad humana no sólo ven a México como un país de tránsito hacia Estados Unidos, sino también como destino.
Luego de permanecer dos años en México, a través del acompañamiento jurídico proporcionado por DHIA, lograron modificar su estatus de regularización migratoria, dado que inicialmente contaban con la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias (TVRH) y realizaron el cambio para obtener la Tarjeta de Residencia Permanente por unidad familiar, a través del nacimiento de su primer nieto en Ciudad Juárez; Sus raíces ahora se extienden desde Sudamérica hasta Norteamérica. Mientras DHIA brindó acompañamiento para realizar los trámites y diversas presentaciones ante el Instituto Nacional de Migración (INM), en dicho proceso, la organización estadounidense HOPE Border Institute apoyó con el costo de dos Tarjetas de Residencia Permanente para Beatríz y su esposo Olises, quienes, a su vez, fortaleciendo una cadena humana de amor, solventaron la de su hija, Floralba.

“Es una tranquilidad bastante grande, una emoción, porque estaremos más tranquilos, y vamos a tener de repente la oportunidad de visitar a nuestros familiares de Venezuela, tenemos casi ocho años que no visitamos nuestro país y no los vemos, siempre se extraña la tierra de donde uno es” expresó Beatríz de manera alegre una vez que salieron de las oficinas del INM acompañada de sus seres queridos.
Una Tarjeta de Residencia Permanente permite a las personas permanecer en México de manera indefinida, obtener empleos formales, viajar al interior del país e internacionalmente, así como acceder a diversos documentos, entre ellos una licencia de conducir, es un documento que abre puertas a la integración facilitando el acceso a derechos básicos. DHIA brinda asesoría y acompañamiento a través de la subárea especializada de Refugio y Servicios Migratorios en el área Psicosocial de manera totalmente gratuita, gracias a quienes deciden donar para fortalecer esa cadena humana de amor.
Empujar un hogar por más de 4 mil 500 kilómetros a través del continente americano es un pequeño vistazo de los esfuerzos que realizan muchas de las familias de países hermanos en busca de un mejor mañana. Los padres de Floralba mencionaron que continuarán “trabajando y luchando porque ella tiene 17 años y le queda un futuro por delante y más a su hijo que apenas está empezando a vivir, eso es lo que queremos, oportunidad para que ellos sigan adelante”.
- Datos obtenidos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros, respecto al costo de la Canasta Alimentaria Familiar en el mes de abril de 2025. https://fvmaestros.org/canasta-alimentaria-familiar-abril-2025/ ↩︎
- Información obtenida de la agencia de noticias Reuters respecto a la declaración del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro sobre aumento del ingreso mínimo integral a los 160 dólares (que incluye un bono de alimentación y un bono de guerra económica), donde el salario básico de 1.5 dólares permaneció sin cambios. https://www.reuters.com/latam/domestico/3S4STX6ZMZNYRK5WO3OPMTQY7I-2025-05-01/ ↩︎


